Phoenix no es la ciudad de Nueva York en términos de transporte público, pero muchas personas se sorprenderían de lo robusto que es realmente nuestro sistema de transporte público. De hecho, miles de personas dependen enteramente del transporte público, no solo para ir y volver del trabajo, sino para llegar a cualquier lugar. ¡En muchos sentidos, podría estar mejor usando el transporte público! El transporte público puede ser una forma conveniente, rentable y ecológica de llegar a donde necesita ir.
Considerando la comodidad
¿Conducir alguna vez le llena de estrés? ¿El tráfico le provoca pesadillas? ¿Estacionar le desespera? ¿Por qué no dejar que otra persona se ocupe de todos estos problemas? Al usar el transporte público, muchas de las inconveniencias de conducir pueden convertirse en cosa del pasado. Como pasajero en el autobús, puede relajarse, leer un libro o entretenerse con su teléfono mientras otra persona tiene que lidiar con el tráfico pesado.
Costos catastróficos
Tener un automóvil le costará miles de dólares todos y cada uno de los años. Además de los pagos mensuales del automóvil, tiene que tener en cuenta los precios de la gasolina, las reparaciones y los cambios de aceite. Los costos de mantenimiento del automóvil parecen casi interminables. ¿Qué pasa cuando su confiable Volvo 2008 de repente decide dejar de funcionar en una fría mañana de invierno? ¡Ahora puede que tenga que comprar un automóvil completamente nuevo! Con suerte, ya ha terminado de pagar este. Si opta por usar el transporte público, solo hay un costo: el de un simple pase de autobús o tren ligero.
Entusiasmo ambiental
Claramente, el transporte público puede ser beneficioso para usted a nivel personal, pero ¿sabía que también puede beneficiar al mundo entero? ¡Estamos hablando de un bien a nivel mundial! El transporte público reduce drásticamente la cantidad de contaminación que se vierte a la atmósfera. También reduce en gran medida el consumo de combustibles fósiles.
La próxima vez que se sienta miserable durante su viaje matutino al trabajo, ¡¿por qué no considera el transporte público?!